La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el “Hombre elefante”

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

El increíble y dramático caso de Joseph Merrick (al que en la película se le llama John) fue la inspiración para la obra del maestro David Lynch “El Hombre elefante”, pero lo cierto es que muchos de los aspectos de su vida fueron adaptados a la pantalla, ó bien directamente inventados para añadir dramatismo o una línea argumental más fluída. Vamos a hacer un repaso a este personaje que entró en la historia como el primer caso documentado de una extraña enfermedad que no era, como todo el mundo cree en principio, elefantiasis.

Su vida.

Joseph Carey Merrick nació en Inglaterra en 1862, hijo de un cochero y una mujer de origen humilde que se había criado en el campo y que sabía leer y escribir gracias a la Iglesia Baptista. Los primeros síntomas de la enfermedad los tuvo con un año y medio, pero no sería hasta los 4 años cuando empezaran a formársele grandes bultos en su cráneo y a deformarse sus extremidades. Su dificultad empezaba a ser grande, y no podía jugar con los niños del colegio, que comenzaron a darle de lado. La reacción de su madre fue no dejarle solo y acompañarlo en todo momento, además ayudaba a escolarizar a los niños de la zona dando clases en la Iglesia, llevándose siempre a su hijo consigo. Este empeño le convirtió en un chico muy dependiente de ella, además de alguien con muchas ganas de aprender, leer, escribir y estudiar, lo que se traduciría con el tiempo en una sensibilidad y cultura por encima de la media.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

Joseph tenía además dos hermanos, uno de ellos murió a los 4 años de escarlatina y otra hermana vivió hasta tener 24. Ambos no tenían ni rastro de la enfermedad de su hermano, ni ninguna malformación. El padre abrió una pequeña mercería y todos vivieron tranquilos hasta que su madre falleciera de bronconeumonía cuando él tenía 11 años. Fue un duro golpe, porque su madre era la única persona que realmente le quería. Su pesadilla comenzó en ese momento.

Su padre se volvió a casar enseguida con una viuda con dos hijos, y de pronto, eran demasiados, y el pequeño estorbaba, además de tener cada vez peor aspecto. Su madrastra se empeñó en que trabajara para ganarse el alimento y lo sacó del colegio para trabajar en una fábrica de tabaco gracias a la mediación de su tío, Charles Merrick. Su infancia con la nueva familia era un infierno y recibía constante maltrato por parte de su madrastra y hermanastros que no le dejaban comer y lo golpeaban sin piedad. Su cadera y sus piernas, así como sus brazos y cabeza, estaban ya muy deformados, por lo que al final fue despedido de la fábrica de tabaco por ser incapaz de liarlos con su gigantesca mano.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

Su padre le compró un carrito de vendedor ambulante para que vendiera la mercancía de la mercería por las calles de Londres, pero encima de su labio había crecido ya un enorme tumor con forma de trompa que asustaba a la gente y le impedía hablar con normalidad, y por lo tanto no vendía nada, llegando a casa sin dinero y recibiendo una buena paliza por eso. Muchas veces tenía que darles el dinero de su almuerzo para evitar problemas y en muchas ocasiones llegó a escaparse, pero regresaba porque su padre salía a buscarle prometiéndole que le tratarían mejor. Aunque la promesa nunca se cumplía, y a los 15 años cogió su carromato y sus escasas pertenencias que aún podía vender y se marchó para siempre.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

Vagabundeaba por las calles hasta que su tío Charles, que tenía una barbería, lo recogió porque la gente le fue contando la situación terrible en la que estaba su sobrino. Joseph siempre hablaría bien de sus tíos, a los que agradecía enormemente que lo acogieran en su hogar, y quienes nunca le trataron mal. Pero se sintió una carga muy grande, porque además vivían en una casa obrera muy pequeña del Londres victoriano, y el matrimonio esperaba un hijo, por eso decidió marcharse, aunque su tío no quería que lo hiciera, y enrolarse en una de las llamadas “Workhouse”, lugares donde los pobres vagabundos acudían para comer y dormir a cambio de realizar trabajos muy duros, como asfaltar calles, limpiar alcantarillas, repartir carbón, trabajar en la fundición…etc No le quedaba otra opción después de que además fuera denunciado por el gremio de vendedores ambulantes y se le retirara la licencia por la imagen que daba de la profesión.

Esta fue su peor época, tendría incluso pesadillas con ese lugar y las condiciones en las que se vivía allí, además del maltrato y las contínuas vejaciones para alguien tan deformado como él. Fue allí donde le operaron malamente del tumor de su labio, que tenía forma de trompa de kilo y medio de carne y que daría origen a su apodo. Mientras se recuperaba en el hospital pensó en la manera de no tener que regresar a ese horrible sitio, y la única salida que le quedaba a alguien como él, era el circo.

¿Cómo conoció realmente al Doctor Treves?

Supo por el periódico que en la ciudad estaba Sam Torr, un promotor de circo muy conocido en su época, y decidió escribirle contando su caso para pedirle trabajo. El empresario rápidamente le incorporó a su espectáculo, que en 1883 recorría Inglaterra, siendo su principal atracción. Merrick guardó siempre un buen recuerdo de su etapa como artista, no como se muestra en la película, donde se le ve maltratado como a una bestia. Su vida en el circo le permitió viajar, aunque no salía de su caravana por no asustar a la gente, e hizo amigos entre los compañeros de la profesión. De la compañía de Sam Torr pasó a la de Tom Norman, con quien hizo una gira llegando a Londres. Fue en ese momento cuando conoció al Doctor Treves, el médico interpretado por Anthony Hopkins en la película, que llegó hasta él por la recomendación de unos estudiantes que sabían lo mucho que le fascinaban las deformidades. Se quedó impresionado con el caso y le dió a Tom Norman una tarjeta que le permitiría acudir al hospital sin cita previa y sin que le preguntasen nada en la recepción.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

El hombre elefante se presentó allí un día envuelto en una capa y con un trapo en la cara sólo con dos agujeros en los ojos, cosido a la gorra, dándole un aspecto totalmente fantasmagórico. La tarjeta que le había dado el doctor fue su llave para que le recibieran. Treves lo analizó y documentó su caso, mostrándole a la comunidad científica, que nunca hasta entonces había visto nada igual. Esta es la manera en la que él mismo describía su propio aspecto en sus escritos:

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

“Mi cráneo tiene una circunferencia de 91,44 cm, con una gran protuberancia carnosa en la parte posterior del tamaño de una taza de desayuno. La otra parte es, por describirla de alguna manera, una colección de colinas y valles, como si la hubiesen amasado, mientras que mi rostro es una visión que ninguna persona podría imaginar. La mano derecha tiene casi el tamaño y la forma de la pata delantera de un elefante, midiendo más de 30 cm de circunferencia en la muñeca y 12 en uno de los dedos. El otro brazo con su mano no son más grandes que los de una niña de diez años de edad, aunque bien proporcionados. Mis piernas y pies, al igual que mi cuerpo, están cubiertos por una piel gruesa y con aspecto de masilla, muy parecida a la de un elefante y casi del mismo color. De hecho, nadie que no me haya visto creería que una cosa así pueda existir.”

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

Sin embargo su enfermedad era un misterio, y del todo sin solución, por eso no pudo quedarse mucho tiempo en aquel hospital, que no aceptaba enfermos incurables. Era un ser inocente y muy sencillo en su manera de entender el mundo, eso se nota en su infantil manera de explicar su propia enfermedad, creyendo realmente que fue producida por el ataque de un elefante a su madre cuando estaba en su vientre:

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

“Vi la luz por primera vez el 5 de Agosto de 1862. Nací en Lee Street, Leicester. La deformidad que exhibo ahora se debe a que un elefante asustó a mi madre; ella caminaba por la calle mientras desfilaba una procesión de animales. Se juntó una enorme multitud para verlos, y desafortunadamente empujaron a mi madre bajo las patas de un elefante. Ella se asustó mucho. Estaba embarazada de mí, y este infortunio fue la causa de mi deformidad.”

Treves no se dio cuenta en aquellos primeros días de que Merrick era un ser extremadamente inteligente y sensible, porque se mostró tremendamente tímido, no dijo ni una palabra, y nervioso, lleno de miedos, además temblaba. Es por eso que el doctor pensó que tenía un retraso mental. De esa manera se despidió de él y regresó a la feria.

Su aventura europea.

En 1885 las autoridades de Londres cerraron la feria donde trabajaba por considerarla inmoral e indecente, lo cierto es que allá donde fueran, su circo acababa siendo cerrado por el mismo motivo, y las leyes contra la exposición de personas con deformidades empezaban a ser cada vez más duras. Norman cede el contrato sobre “El Hombre elefante” a un empresario italiano llamado Ferrari que le llevaría de gira por Europa, dado que no podían seguir trabajando en Inglaterra. En esa época, los empresario del circo guardaban, a modo de banco las ganancias de sus artistas, y Norman se las pasó a Ferrari.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

Pero al llegar a Europa se encontraron con que las leyes eran mucho más restrictivas que en Inglaterra y no les daba apenas tiempo a abrir cuando ya les cerraban, además el público empezaba a ver muy mal que se aprovecharan de gente como él para hacer un espectáculo y el circo de friquis se extinguió.

Ferrari abandonó a Merrick en Bruselas, llevándose las algo más de 50 libras que había ganado en los últimos dos años como artista, y dejándole completamente solo en un país del que no sabía nada, ni conocía el idioma, además con su aspecto aterrador. Pero no se sabe cómo, consiguió empeñar unas pertenencias y comprar un billete para regresar a Londres.

La verdad es que le costó bastante que le admitieran en un barco de pasajeros, donde ningún capitán quería llevarle junto a la gente “normal”. Accedieron finalmente, siempre que no se mezclara con nadie y permaneciera escondido en el trayecto, lo que implicó que pasara unas diez horas en una cubierta a la intemperie, y de noche, cosa que le trajo una fuerte bronquitis. Llegó al puerto y posteriormente consiguió coger dos trenes para llegar a Londres, pero cuando se bajó del último, en la estación de Liverpool Street, alguien se dio cuenta de su aspecto y comenzó a increparle, lo que provocó un gran tumulto. Cuando llegó la policía lo encontraron en un estado de nervios muy grande, gritando y sin conseguir articular palabra. Lo único que pudo hacer fue sacar de su abrigo la tarjeta del Doctor Treves que llevaba en el bolsillo desde hacía dos años, cuando le examinó por primera vez. De esa manera él y Treves volvieron a encontrarse.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

Su nuevo hogar

Despúes de aquello, el hospital reunió fondos para conseguir que las habitaciones de arriba fueran el hogar de Joseph, que estaba muy emocionado por el buen trato recibido. En esta ocasión Treves descubrió su carácter educado y su inteligencia superior a la media, lo cual le sorprendió muchísimo después de haberle tomado por un retrasado en su primer examen de hacía años. Le procuró además su amistad, y le introdujo en el mundo social victoriano, incluso siendo visitado en varias ocasiones por la princesa de Gales.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

Sin embargo una de sus más fervientes amigas nunca llegó a conocerle en persona. Se trata de la Señora Kendall, la Dama de la escena interpretada por Anne Bancroft en la película de Lynch. Una actriz que leyó de su caso en el periódico, y movió sus influencias para recaudar fondos para que el hospital le permitiera quedarse allí indefinidamente. Ella estaba de gira con su compañía por toda América en aquellos años, y Merrick murió un tiempo después de conseguir integrarse en su nuevo hogar. A lo largo de su relación sólo se cartearon, aunque la bella escena de su encuentro en la película me parece de las mejores, y no me importa que sea un recurso dramático y no ocurriera de verdad.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

Su muerte

Murió desnucado en su cama en el momento más feliz de su vida, cuando todo el mundo le aceptaba y tenía el cariño y la amistad de todos en el hospital. Su enorme cabeza le impedía dormir tumbado, y debía mantener una postura para no morir asfixiado por el peso de sus tumores sobre la traquea. Puede que esa noche estuviera harto de todo, y decidiera dormir como las personas consideradas normales, como se muestra en la película, pero creo que quizás nunca se hubiera suicidado, porque vivió su vida luchando lo indecible y el suicidio no se le hubiera pasado por la cabeza justo en el mejor momento de su vida, a los 27 años, en 1890. Pero quién sabe.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

Durante el tiempo que estuvo viviendo en el hospital escribió cosas sobre su vida, su enfermedad, también poesía, y dejó patente que tenía una gran personalidad interior y mucha inteligencia, sorprendiendo a la sociedad de la época que consideraba a los seres deformes seres malvados. Por eso Lynch mete en su escena de la estación, cuando un niño le increpa por ser tan feo, una parte en la que una niña cae al suelo e inmediatamente todos piensan que aquel hombre deforme quería hacerle daño, no se les ocurre que simplemente tropezara, tenía que ser malo, por eso le persiguen. Se sabe que en una de sus visitas una mujer le ofreció su mano para estrechársela y él se emocionó mucho porque nunca nadie le había tratado con tanta amabilidad. Supongo que su personalidad estaba forjada en lo peor, y era capaz de sobreponerse con gran sentido de la lógica y pragmatismo. Debió ser un hombre extraordinario.

¿Cuál fue la verdadera enfermedad del hombre elefante?

El Doctor Treves se encargó de conservar su esqueleto, que fue expuesto en el museo del hospital hasta que se retirara hace años para conservarse mejor, siendo sustituido por varios vaciados de yeso de su cráneo y extremidades. Actualmente se exponen en este museo su tétrico gorro cosido a una sábana con dos agujeros para los ojos, así como sus cartas manuscritas y algunos objetos personales. Treves también conservó tejido con la esperanza de poder conocer en el futuro qué enfermedad tenía exactamente, pero las muestras se perdieron durante un bombardeo en la Segunda Guerra Mundial.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

¿Pero qué enfermedad tenía El Hombre Elefante? No era elefantiasis, porque es una enfermedad tropical provocada por la picadura de un gusano que vive como parásito en nuestra piel. En Inglaterra no existe este tipo de parásito, luego no era filariasis (comúnmente conocida como elefantiasis por provocar grandes piernas debido a la retención linfática). Se creyó también que se trataba de neurofibromatosis, pero esta no provoca las graves deformidades en los huesos que tenía. Actualmente, y después de años de investigaciones sobre su esqueleto, se ha determinado que padecía una variante única en su persona del Síndrome de Proteus, un caso extremadamente grave nunca antes registrado por la medicina, ni vuelto a registrar desde entoces.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

Su memoria

Merrck se convirtió en toda una personalidad en su época. Sus exquisitos modales, su humildad y sensibilidad, le convirtieron en una compañía muy agradable. Además pintaba, y algunas de sus pinturas están expuestas, escribía, tanto de manera autobiográfica como en forma de poesía. Dio una lección a todos los que pensaban que el aspecto es reflejo de tu interior. Para mí son los ojos, y cuando veo la verdadera foto de Joseph, publicada mil veces como curiosidad científica, sólo veo inocencia.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

La película de Lynch, aunque inexacta, es una buena adaptación de su complicada vida, y el final te conmueve, así como su estupenda banda sonora de organillo y circo.

La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el

“Nada, nada morirá jamás. La corriente sigue su curso, el viento sopla, la nube vuela ligera, el corazón palpita. Nada morirá.”

Anuncios

16 Respuestas a “La verdadera vida y enfermedad de John Merrick, el “Hombre elefante”

  1. Pingback: Esoterium·

  2. Acabo de ver la película y me pareció muy buena, aunque inexacta refleja el gran espíritu que tenía este hombre. Gracias por el trabajo cocedero.

      • Ninguna película me había hecho llorar como lloré mas que esta :,( me he empezado ha leer su libro, ¿sabes si se puede encontrar su AUTObiografía?

      • Hola amig@ !! pues sería realmente interesante poderla encontrar editada, aunque sea en inglés. Por favor si alguien lo sabe, que nos lo haga saber. Vuelve a contárnoslo cuando tengas respuesta. Un abrazo!!!

  3. Como pueden existir personas tan ignorantes e insensibles que se burlen de seres humanos que sufren este tipo de enfermedades. Me alegro saber que sus últimos días los vivió rodeado de personas buenas y sensibles.

    • Hola Alteregonikita,

      Pues si te fijas bien, empezábamos el post dando ese dato. En la película de Lynch le cambian el nombre a John, seguramente, como ya comentábamos, porque está basada en su vida, y para separar el personaje de la persona real. Aunque es curioso que le cambien sólo el nombre y no también el apellido para eso…

      Quizás fue por el actor que lo interpretaba, John Hurt, un genial actor que murió este año.

      De todas maneras, tienes toda la razón apuntando esto, y gracias a tu comentario, y para no confundir a nadie, vamos a incluir desde el principio que en la película le llaman John, pero que la persona real se llamaba Joseph. Amén de algunos cambios más en el cuerpo para que todo el mundo tenga claro quién era el personaje y quién la persona.

      Muchas gracias por tu comentario,

      Vuelve pronto!!

  4. por favor necesito saber la razón por la cual Joseph no podía llorar. es para un trabajo del colegio

¿Y tú?, ¿qué opinas de esto?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s